“Si me ha pasado
que me visto formal para mi exposición y mientras salgo de mi casa y voy a mis
clases algunos chicos me quedan viendo las piernas, hasta los trabajadores de
las construcciones, y es muy incómodo andar por la calle así”, comentó Patricia
Gonzales estudiante de Enfermería en la Universidad Nacional de Trujillo (UNT).
Ahora las
personas no son tolerantes con el acoso callejero o algún tipo de agresión ya
sea verbal o física contra las mujeres. A la salida de clases muchas jovencitas
pasan por la Urb. San Andrés y en algunos casos han sufrido acoso callejero.
“Una no puede ir
a clases con shorts, faldas o vestidos porque muchos de los hombres se quedan
viendo las piernas, o hasta el escote y eso es asqueroso desde nuestro punto de
vista y lo peor es que nos culpan por vestirnos así”, afirmó Jimena Altamirano estudiante de Ingeniería
Civil en la UNT.
Solo se espera
que el acoso callejero disminuya notablemente y que las mujeres se sientan
cómodas de vestir y andar por la calle sin miedo a caminar solas por las
calles.
“No he tenido la
oportunidad de denunciar porque en ese momento no te preocupas en tomar fotos o
grabarte la cara de los mañosos, solo tienes ganas de caminar con más rapidez”,
señaló Andreina Alva estudiante de Ciencias de la Comunicación de la UNT.
Escrito por
Rosa Maria Herrera

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